Sector · Hostelería

No te traemos a cualquiera para tu sala. Te traemos a quien se queda.

En hostelería la rotación es altísima: formar a alguien y verlo irse a los pocos meses es la norma, no la excepción. No buscamos a quien acepte lo que sea — buscamos a quien encaja de verdad con tu turno, tu trato y tu zona. Por eso se queda, y el precio se paga por adelantado, antes de empezar el servicio.

El reto del sector

Formas a alguien, coge el ritmo — y se va a los pocos meses.

En hostelería la rotación es de las más altas de cualquier sector. Cada persona que se va hay que formarla otra vez desde cero, mientras el resto del equipo carga con el hueco y el servicio se resiente.

El problema casi nunca es encontrar a alguien que diga que sí al turno. Es encontrar a alguien que lo aguante de verdad: los findes seguidos, el trato del jefe de sala, la distancia hasta el local. Si eso no encaja, se va — aunque todo lo demás pareciera perfecto en el papel.

A quién representamos

Sala, cocina y recepción — el trato lo pone la persona, no el cartel.

Hablamos con quien ya trabaja bien donde está. Muchos perfiles de hostelería vienen de fuera, así que el proceso habla su idioma, no solo el nuestro.

Camareros/as de sala

Toman comanda, montan rango y sostienen el ritmo cuando la sala se llena. Buscamos a quien encaja con tu turno — no a quien acepta lo primero que le sale.

Personal de barra

Cañas, cócteles, café y cobro, sin que se acumule la cola en hora punta. Oficio real de barra, evaluado con la misma entrevista para todos.

Cocina

Partida fría, plancha, emplatado y apoyo en el pase. Gente que entra sabiendo lo que es un servicio real, no solo una escuela de hostelería.

Recepción

Check-in, reservas y el primer trato con el huésped. La cara del hotel necesita a alguien que aguante temporada tras temporada, no solo la primera semana.

Cómo funciona en hostelería

De cómo es tu turno de verdad, a alguien que se queda.

Cuatro pasos. Ninguno lo decide una máquina sola.

01

Nos cuentas tu turno de verdad

Horario real, ritmo de servicio, cómo trata el jefe de sala al equipo, la zona. Cuanto más concreto, mejor el encaje.

02

Buscamos a quien encaja, no a quien busca

Hablamos por WhatsApp con camareros, cocineros y personal de sala — muchos ya trabajan bien en otro sitio, pero se moverían por lo correcto. Nunca empezamos con una llamada: primero un mensaje y, si hace falta profundizar, una llamada corta con su permiso. El asistente se presenta siempre como una IA, nunca se hace pasar por una persona.

03

Evaluamos con el mismo criterio para todos

Una entrevista estructurada, con la misma rúbrica para cada persona. Un cuestionario breve de aptitudes da un retrato de sus puntos fuertes — es una ayuda, nunca elimina a nadie por sí solo.

04

Una persona revisa cada caso

Alguien del equipo mira cada caso antes de pasártelo. El servicio se paga por adelantado, antes de empezar — el precio exacto depende de tu caso.

Formar a alguien y verlo irse a los pocos meses sale caro. Por eso buscamos a quien se queda, no a quien solo cubre el hueco.

Cómo decidimos

El criterio no es parecerse a tu mejor camarero. Es aguantar el ritmo.

Nada de esto lo decide un algoritmo solo. Es el criterio que usamos para no equivocarnos con quien te presentamos.

La misma entrevista para todos

Cada persona pasa por la misma entrevista estructurada, con la misma rúbrica. No decidimos a ojo ni cambiamos el criterio de una persona a otra.

El cuestionario apoya, nunca decide

Es un cuestionario corto y validado, de uso científico abierto (el IPIP). Da un retrato de puntos fuertes — nunca elimina a nadie por su resultado.

Siempre lo revisa una persona

Antes de decir que sí o que no sobre alguien, alguien del equipo revisa el caso. Ninguna recomendación pasa sola de la máquina a tu bandeja de entrada.

El objetivo es que aguante, no que se parezca

No buscamos a alguien parecido a tu mejor empleado actual — eso solo repite lo que ya tienes. Medimos si la persona aguanta el puesto de verdad: los primeros 90 y 180 días son la prueba, no una entrevista de una hora.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan los negocios de hostelería.

¿Sois una ETT? ¿Hacéis refuerzo por días?
No. Somos una agencia de colocación: buscamos a alguien para tu plantilla de forma permanente, no para cubrir un turno suelto. Una ETT cede trabajadores día a día; nosotros incorporamos a alguien a tu equipo para quedarse, y el precio se paga por adelantado, antes de empezar.
¿Cómo encontráis a alguien que ya tiene trabajo?
Es el modelo: no esperamos a que alguien busque en un portal de empleo. Hablamos directamente, por WhatsApp, con camareros, cocineros y personal de sala que encajan con lo que pides, estén buscando o no. Si el encaje es real, muchos se mueven por lo correcto.
¿Usáis inteligencia artificial que analiza la voz o la cara?
No, y no lo haremos. Analizar emociones por la voz o por la cara está prohibido por ley en un contexto laboral. De una llamada solo sacamos lo que la persona dice, nunca cómo suena. Y todo lo revisa siempre alguien del equipo antes de decidir nada.
¿El cuestionario de personalidad descarta a alguien?
No. Es un cuestionario corto, validado científicamente, que da un retrato de puntos fuertes — nunca un aprobado o un suspenso. Lo que de verdad pesa es la entrevista estructurada y, si aplica, un turno de prueba real.
¿Qué pasa si la persona se va a los pocos meses?
Es justo lo que queremos evitar, y por eso seleccionamos pensando en quién aguanta, no en quién encaja rápido sobre el papel. El precio se paga por adelantado, antes de empezar, y varía según tu caso — cuéntanos tu situación y te preparamos información.

Hostelería

Que el próximo que entre en tu sala se quede.

Cuéntanos cómo es tu turno de verdad — horario, trato, zona. Buscamos a quien encaja, y el precio se paga por adelantado, antes de empezar.